La Primera: Las relaciones internacionales se han visto seriamente afectadas por la invasión rusa a Ucrania

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P. Buenos días doctor González-Olaechea, observamos que terminó el invierno europeo y la guerra continúa, ¿a qué cree Usted que se debe?

R. A dos factores principalmente. A la inesperada fortaleza rusa y a la heroica resistencia ucraniana. Y digo inesperada fortaleza porque comenzando el invierno en septiembre de 1812 Napoleón derrotó a los rusos comandados por Kutúzov en la sangrienta batalla de Boradino y ahora pasado el frío más intenso los rusos siguen combatiendo en territorio ucraniano.

P. Usted menciona el invierno como factor importante en la guerra ¿es tan así?

R. Depende. Tanto las características de un territorio como los factores climáticos pueden ser condicionantes o determinantes en tiempos de paz y aun más en tiempos de guerra. Si un país es un estado tapón, es decir que no tiene acceso al mar, está condenado al aislamiento y a establecer fuertes y costosas alianzas con al menos uno de sus vecinos más poderosos. Si tiene pocas o muchas fronteras, depende de su control y si los vecinos son aliados del enemigo el peligro siempre será latente.

Respecto a esta guerra, Estonia, Lituania y Polonia, países fronterizos de Rusia ya se pasaron a occidente. Finlandia es neutral, por ahora.

P. ¿Qué ha pasado con las fuertes sanciones que tanto Estados Unidos como la Unión Europea impusieron a Rusia?

R. Al principio impresionó la cantidad de sanciones, y lo que ellas significaban para las exportaciones e importaciones rusas y especialmente el congelamiento de los códigos interbancarios a los bancos rusos para que no pudieran operar. Entonces en una entrevista señalé que, como ex KGB, Putin seguramente ya lo había considerado como parte del escenario de guerra en la seguridad de que ni los Estados Unidos ni la OTAN enviarían sus tropas a Ucrania. Es lo que ha sucedido hasta ahora.

Tras el bloqueo Rusia habilitó hacia el este rutas marítimas y navíos alternativos que prácticamente rompieron el cerco occidental.

P. ¿Considera Usted que el liderazgo de Biden se ha visto mellado con la prolongación de la guerra?

R. Biden preside un país sin un gran liderazgo ni mensaje y no ha podido evitar la inflación americana que ha bordeado un histórico 7% el año pasado.

P. ¿Y Putin?

R: Putin es un conductor político que mantiene un control férreo en su país, siempre apela al nacionalismo ruso y a sus tradiciones que estima muy superiores a las liberales occidentales. Según su prédica, occidente debilita la familia y la religión y mete en el mismo saco al aborto y a las nuevas legislaciones que habilitan el cambio de sexo a partir de los 12 años. Defiende el derecho de los padres sobre la educación de sus hijos y los rusos, en términos generales, concuerdan con esa visión tradicionalista.

P. ¿Realmente es tan importante la visión que tiene Putin?

R. Para los rusos es, por ahora, determinante. Todavía muchos rusos añoran la condición soviética diluida tras el derrumbe del Muro de Berlín. Putin desea restablecer el zarismo sin zar, o más bien proyectar la imagen del zar de los tiempos. Putin se proyecta como un conductor todo terreno e incansable. La revista Time lo ubicó como el hombre más poderoso del mundo a pesar de que la economía rusa se situaría en el puesto undécimo después de Corea del Sur y antes que Nueva Zelanda. Resulta increíble, pero es parte de la “inteligenstia mediática”. Además, Rusia es un poderoso miembro del club nuclear.

P. Mucho se habla del silencio chino y se lo tilda de cómplice

R. No hay ni silencio ni complicidad china. Hay hechos que hablan por sí mismos y son socios en la misma línea de oponerse a la supremacía americana. No nos equivoquemos.

P. ¿De qué hechos habla?

R. Rusia es uno de los 5 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, allí no calla y vota y veta. Además, Xi Jimping lleva años en el poder y ha vuelto a ser reelegido. Es joven y tiene el control total del comité central del partido comunista. China se encamina a ser la primera potencia económica del mundo y Xi Jimping visitó esta semana a Putin en plena guerra. Esa visita emite un mensaje inequívoco.

P. Los medios reportaron la visita, ¿pero qué carácter tuvo y qué pasó allí?

R. Mientras Biden visitó Kiev por horas, el presidente chino realizó una visita de Estado de tres días y ya estando Putin con orden de arresto internacional, nada menos. Como digo, es evidente el respaldo político. Así ambos se benefician y China expande su área de influencia respecto a occidente.

Recordemos que Xi Jinpimg dijo que la visita promovía “la cooperación estratégica global”. Más claro, agua de manantial suizo. Desagreguemos lo dicho en Moscú, cooperación, seguido de estratégica y pone el contexto: global. Entendamos, juntos, en todo momento, para todo efecto y contra toda amenaza externa.

P. ¿No habría otra razón para que China haga este despliegue político?

R. Claro, el petróleo y el gas ruso. Para todos es fundamental y China ya debe estar construyendo los ductos necesarios y sólo lo sabremos cuando entren en operación. Esas cosas no se filtran fácilmente en China. Les conviene a las partes. Rusia tortura a Alemania y a Francia sin proveerles gas y se asegura ingresos o intercambios con los chinos, o una mezcla de ambos: dinero y armas. Ellos no juegan a la guerra, hacen la guerra y China, salvo menos de dos centurias, es el Estado más continuo de la historia, 6,000 años.

P. Doctor González-Olaechea, también se ha mencionado que el presidente chino ha propuesto un plan de paz.

R. Es cierto y eso fortalece a China aún si no resulta. He leído varias versiones, pero lo concreto es que el fin de la guerra puede ser a costa de territorio ucraniano y con la aceptación occidental de los hechos consumados. Pienso, no lo han dicho, que sería a partir de un alto al fuego y mirando quién controla qué y en esa hipótesis la victoria es rusa. Es lo que susurra la historia…

P. ¿Y qué dicen o hacen los Estados Unidos y la Unión Europea ante el estado actual de la guerra?

R. Proveen armas y dinero pero no se compraron el pleito de verdad y mejor así por la siempre latente posibilidad de un ataque nuclear ruso de proporciones y allí, disculpe, nos jodemos todos.

P. ¿Y qué pasa con la orden de captura de Putin emitida por la Corte Penal Internacional?

R. Técnicamente la Corte Penal Internacional, instituida con la adopción del Estatuto de Roma en 1998, ha emitido una orden de detención a Putin por dos delitos contemplados en la tipificación ordenada por este instrumento internacional vinculante, el traslado forzoso de niños ucranianos a Rusia y su deportación igualmente a Rusia. Eso por ahora.

P. Aclare por favor doctor González-Olaechea

R. Con gusto. Los delitos contemplados en el Estatuto de Roma son los crímenes de guerra, el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y el crimen de agresión. Los delitos imputados a Putin son considerados crímenes de guerra y más adelante pueden imputarle más.

P. Pero los medios afirman que Rusia no es parte de dicho tratado o estatuto….

R. Es cierto y tampoco lo es China ni los Estados Unidos y me aventuro a que no lo serán jamás. Digamos que la historia nos recuerda que los tratados internacionales con frecuencia son más promovidos por quienes tienen mucho que ganar, es la geopolítica actuando sobre el Derecho Internacional Público.

P. ¿Entonces no les alcanza la jurisdicción de la Corte Penal Internacional?

Esos tres países no le reconocen sus competencias, pero hay un matiz que se introdujo en el Estatuto de Roma para evitar que las grandes potencias evadan a este tribunal internacional de guerra y es que si cualquiera, vale decir, Putin, comete un crimen por ellos contemplado en un país que sí ha ratificado el tratado la Corte puede encausarlo, perseguirlo, capturarlo, juzgarlo y condenarlo. Ucrania ratificó el Estatuto de Roma y Rusia invadió a Ucrania.

P. Doctor González-Olaechea, ¿cuántas vidas se va llevando esta guerra?

R. Toda muerte es una derrota, pero no hay guerra sin muertos. En la guerra moderna las bajas se ocultan para responder a dos frentes. En el frente interno no se dice nunca nada concreto para no desmoralizar a la tropa y evitar el reclamo de las familias de los caídos o heridos y en el frente externo tampoco se informa para no envalentonar al enemigo. Es más, la guerra también incluye la mentira, allí lícita es un componente de la guerra híbrida.

P. ¿Cuál ha sido la posición del Perú en la guerra?

R. La correcta. El Perú siempre aboga por la resolución pacífica de los conflictos y ha condenado la invasión porque viola la Carta de San Francisco, varios instrumentos del Derecho Internacional Público y la convivencia pacífica entre las naciones.

P. Terminando, si hay una paz ¿cómo sería?

R. No la veo cerca y prefiero hablar de un final de guerra y en tal caso estimo que sería selectivo y escalonado, siempre negociado paso a paso. Primero deberían ocuparse de la población civil y ofrecer garantías totales de vida y de retorno bajo observación internacional, luego el intercambio de prisioneros y allí viene la etapa más dura: retirada total o parcial, reconocimiento o no del estatus quo y finalmente el pago o no por concepto de reparación civil de los enormes daños causados.

P. Un camino complejo y costoso

R. Así es. En este caso la reconstrucción de Ucrania no puede bajar de doscientos mil millones de dólares. Rusia seguramente demandará el concurso de occidente alegando que ellos armaron a Ucrania para que resista, lo que es cierto, pero también injusto.

P. ¿Quisiera añadir algo doctor González-Olaechea?

R. Sí gracias. La guerra ha demostrado que hemos entrado de lleno a la era disruptiva. No hay rincón en el mundo que no haya sido o no siga siendo impactado por la primera guerra sin fronteras. Todos, con la escasez, la inflación y las tasas de interés la estamos financiando. Todos.

Gracias por la entrevista.

A Ustedes por una nueva oportunidad

 

Entrevista publicada el 25 de marzo de 2023 en el diario La Primera

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